En el mundo del fitness y la nutrición, la proteína en polvo es uno de los suplementos más populares. La consumen atletas, personas que entrenan con regularidad o simplemente quienes buscan mejorar su alimentación diaria. Pero no todas las proteínas son iguales. Existe una práctica engañosa que algunas marcas utilizan para reducir costos y aumentar sus márgenes: el amino spiking, también conocido como “protein spiking” o “amino acid spiking”.
Si nunca has escuchado este término, es hora de que lo conozcás bien, porque podría estar afectando directamente la calidad del suplemento que consumís.
¿Qué es el Amino Spiking?
El amino spiking es una técnica que consiste en adulterar el contenido real de proteína de un suplemento con aminoácidos o compuestos nitrogenados más baratos. En lugar de ofrecer proteína completa (como la que proviene del suero de leche, el huevo o las plantas), el fabricante agrega aminoácidos individuales como glicina, taurina, glutamina o creatina, que inflan artificialmente el valor de proteína que aparece en la etiqueta.
¿Por qué esto es un problema?
Porque las pruebas de laboratorio que determinan la cantidad de proteína se basan en el contenido de nitrógeno del producto. Los aminoácidos también contienen nitrógeno, así que cuando se añaden, el resultado del test muestra un número más alto de proteína total, aunque en realidad no lo sea. Es una trampa legal y técnica.
En resumen: estás pagando por una proteína que dice tener, por ejemplo, 30 g por porción, pero en realidad solo obtienes tal vez 20 g de proteína real y 10 g de relleno barato.
¿Por qué algunas marcas lo hacen?
Principalmente por costos. La proteína de suero de leche aislada (whey isolate) o la proteína vegetal de alta calidad son caras de producir. En cambio, los aminoácidos individuales son mucho más económicos.
Agregarles permite mantener precios “competitivos” y márgenes altos, sacrificando la calidad sin que el consumidor lo note fácilmente.
Además, al no estar estrictamente regulado en todos los países, muchas marcas aprovechan vacíos legales. Pueden poner en su etiqueta “30 g de proteína” sin aclarar si esos gramos provienen realmente de proteína completa o de aminoácidos añadidos.
¿Cómo detectar el amino spiking?
Hay varias pistas que pueden ayudarte a identificar si una proteína está “spikeada”:
Lista de ingredientes sospechosa:
Si ves aminoácidos añadidos como taurina, glicina, glutamina, creatina o arginina dentro del listado, desconfía. Estos pueden ser añadidos después del proceso de formulación para aumentar el nitrógeno y alterar el resultado final.
Precio demasiado bajo:
Una proteína aislada (isolate) o vegetal de alta pureza tiene un costo base alto. Si encontrás un tarro grande a un precio muy inferior al promedio del mercado, es casi seguro que algo no cuadra.
Sabor y textura extraños:
Los productos adulterados suelen tener una textura más arenosa, un sabor más artificial o una disolución irregular.
¿Qué efectos puede tener consumir proteínas adulteradas?
Aunque los aminoácidos por sí solos no son peligrosos, una dieta basada en proteínas incompletas puede generar deficiencias a largo plazo.
Tu cuerpo necesita los nueve aminoácidos esenciales en proporciones equilibradas para construir músculo, reparar tejidos y mantener funciones vitales. Si tomás una proteína incompleta, tu síntesis proteica se ve comprometida.
Además, el exceso de ciertos aminoácidos aislados puede alterar el equilibrio metabólico y digestivo, provocando molestias, gases, hinchazón o incluso fatiga muscular por mala recuperación.
Cómo protegerte del amino spiking
Elegí proteínas con un solo ingrediente.
Por ejemplo, una proteína de suero de leche concentrado o aislado realmente puro o una proteína de arveja sin aditivos, donde en la etiqueta solo aparezca ese ingrediente.
Verificá el contenido real de proteína por porción.
Un producto de buena calidad debería tener al menos 85–90% de proteína en relación con su peso neto (por ejemplo, 24 g de proteína en una porción de 30 g).
Buscá transparencia en la marca.
Marcas que comunican claramente la fuente, los procesos, la ausencia de aditivos y muestran análisis certificados de contenido.
Desconfiá de sabores excesivamente artificiales.
A menudo, el exceso de saborizantes o edulcorantes enmascara una fórmula pobre o adulterada.
Conclusión: lo barato sale caro
El amino spiking es un recordatorio de que en nutrición, como en casi todo, la transparencia y la calidad valen más que un precio bajo o un sabor dulce. Si te tomás en serio tu salud, tus entrenamientos y tu bienestar, buscá siempre suplementos alimenticios libres de edulcorantes, saborizantes, colorantes, y demás aditivos innecesarios, elaborados con proteínas reales y comprobadas.
La nutrición limpia no es una moda: es la forma más honesta y efectiva de nutrir tu cuerpo desde adentro. Y todo empieza leyendo bien la etiqueta.
Pura Prote. Nutrición limpia.


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